Esbozo de plan de formación
LA PASTORAL DE LAS VOCACIONES
En la historia de cada vocación camiliana hay un primer momento que pertenece sólo al designio misterioso de Dios. Aún antes de descubrirlo, Dios nos da la capacidad de acoger su llamada.
Esta pedagogía de Dios se repite hoy en la historia de muchos jóvenes que viviendo la realidad de su tiempo y de su pueblo a la luz del evangelio, descubren el don de Dios y responden generosamente, poniéndose en las manos del Padre.
En el descubrimiento y desarrollo del don de la Vocación es factor determinante la presencia y testimonio de una comunidad de fe. En la Comunidad Cristiana todos son responsables de la vocación de los demás y todos colaboran en su discernimiento . De este modo, la Comunidad se constituye en signo de la presencia del Señor que alimenta la fe, aviva la esperanza y estimula, clarifica y anima a los llamados
La misión animadora y educadora de los Camilos consiste en concientizar a estos jóvenes de ese don de Dios, que es la vocación, desde el servicio al hombre enfermo, según el carisma de San Camilo, invitándolos a integrarse al proyecto individual en el Plan de Dios y a dar una respuesta generosa y agradecida, ofreciéndose como instrumentos de su designio de salvación.
En este trabajo nos anima la certeza:
Que el Señor núnca dejará de llamar a su seguimiento servidores y testigos totalmente consagrados a la causa del evangelio (Jn. 15, 15 – Mc. 10,21);
Que la vida religiosa sigue siendo en este tiempo un anuncio gozoso del Reino, un testimonio explícito de la Vida Nueva en el espíritu, un grito profético de la Resurrección de Jesús;
Que la vocación camiliana, que es llamado del Señor a "hacerse prójimo" del enfermo brindándole un cuidado completo, corporal y espiritual según el carisma de San Camilo, es un tesoro que no debemos guardar escondido sino darlo a conocer a todos y, en especial, a los jóvenes como un gran regalo del Espíritu a la Iglesia;
Que la vocación camiliana es hoy en día de una manera especial apreciada y aceptada por los valores humanos que encierra y propone, ya que responde a aquella necesidad de solidaridad y ayuda en el sufrimiento que cada persona siente.
El hecho de que Dios siga llamando y enviando nuevos seguidores de San Camilo, nos compromete a:
Dar un testimonio personal y comunitario que pueda convertirse en instancia de llamada y de incentivo vocacional camiliano;
Presentar al joven la invitación vocacional explícita camiliana para Sacerdote o Hermano;
Orar permanentemente por las vocaciones;
Buscar nuevas formas de vivir la vocación camiliana según las exigencias de nuestro tiempo y de nuestro País.
Si bien es cierto que la animación vocacional es fruto de la iniciativa de cada religioso que se presenta como la encarnación del designio de Amor de Dios, y de cada Comunidad que se hace lugar creíble, rico en caridad, en alegría y en propuestas explícitas, organizando acciones directas de promoción y ayuda de las vocaciones, sin embargo no podemos dejar de lado que para una válida y concreta pastoral vocacional es preciso que se designen y se formen agentes o promotores vocacionales quienes, con adecuada preparación, desempeñen este ministerio de una manera especifica.
Las principales mediaciones de la pastoral vocacional son:
El ambiente familiar rico en valores humanos y evangélicos;
La Comunidad Eclesial que vive el Evangelio y ora por las vocaciones;
Los Padres y Hermanos de nuestras Comunidades cuando son expresión gozosa de nuestro servicio al enfermo tanto en nuestras obras como en los Centros de salud o trabajan con celo apostólico en las Parroquias en el ámbito de la Iglesia local y colaboran activamente en la animación vocacional;
Familia Camiliana Laica.
|