Las plantas
¡Había una vez, un rico y jugoso... jitomate!
Por TERAPEUTA CRISTINA ORENDAIN MARTÍNEZ GALLARDO
¿Sabes lo que hubiera pasado con Blancanieves si, en lugar de decir a los Siete Enanos que sabía barrer, lavar, trapear y cocinar pay de manzana, les hubiera comentado que sabía cocinar mil recetas con jitomate? Pues, que los enanos de tontitos la dejan ir… se aliaban con la bruja y al príncipe le mandaban un recado que dijera: «Estimado príncipe, si sabes contar, pues no cuentes con Blancanieves».
Hablando más seriamente y como aporte cultural, debes saber que ‘jitomate’ proviene del náuatl; xictli significa ‘ombligo’ y tomatl pues no tiene traducción (de ahí viene ‘tomate’). Así, su nombre significa ‘tomate de ombligo’.
Según el libro El tomate de las Américas, de Andrew Smith, este fruto proviene de las tierras altas de la costa occidental de Sudamérica, ya que se han encontrado hortalizas cultivadas por culturas antiguas que florecieron en los Andes desde tiempos preincaicos, además de la gran cantidad de variedades silvestres que se ha encontrado en Sudamérica.
Sin embargo, México también ha aportado evidencia arqueológica; está demostrado que las culturas mesoamericanas ya cultivaban el jitomate 700 años antes de Cristo.
Existe la teoría que este fruto fue domesticado al mismo tiempo por diferentes culturas en diferentes países de América, desarrollándose así de manera independiente.
Posteriormente el jitomate fue conocido en Europa gracias a los españoles, que lo encontraron al llegar a Tenochtitlan, capital del Imperio Azteca.
Es interesante señalar que en nuestro país tiene diferentes nombres según sea la región o localidad. Por ejemplo, en la Región Centro se le llama ‘jitomate’ al rojo y ‘tomate’ al verde, pero en el Norte es al revés: allá el tomate es el rojo y el jitomate es verde. Qué confusión, ¿verdad?
El jitomate pertenece a la familia de las plantas llamadas ‘solanáceas’ y se desarrolla en climas templados para crecer sin problemas; de hecho es una planta tan noble que se puede cultivar en el hogar.
Por medio de la ingeniería genética se ha modificado la variedad de tamaños, forma, color y sabor, además de hacerlo resistente a plagas y adicionarle, desde su inicio, minerales y vitaminas; incrementar más del doble la cantidad de licopeno, fitoeno, caroteno y luteína, desarrollando frutos de colores y sabores más llamativos.
Aunque hoy existen más de 4 mil variedades de jitomate, éstas se agrupan en dieciocho especies principales.
Es irónico que, siendo de origen latinoamericano, la producción mundial alcanzó más de 108 millones de toneladas en 2002, siendo China y EEUU los principales productores y México el último, con dos millones de toneladas.
Los jitomates más conocidos en México son el bola y el saladet, aunque también están los cherries, muy utilizados en ensaladas por tener un sabor menos ácido y más afrutado.
Propiedades
• El jitomate es un fruto con escasa cantidad de calorías: 100 gramos aportan 18 Kcal. Es rico en las vitaminas A , C, B1, B2 y B5; minerales como el fósforo, hierro, calcio, magnesio, potasio, manganeso y sodio, siendo el potasio uno de sus principales contenidos.
• Contiene un pigmento rojo característico, el licopeno, que es además un antioxidante que protege a nuestro organismo. Y, según nuevas investigaciones médicas sugieren, incluir licopeno en la dieta podría reducir las posibilidades de sufrir cáncer de próstata o infertilidad masculina.
• No se necesita ser doctor para saber que, si padeces mucho de gases, el jitomate te ayuda a disminuir las flatulencias. También te alivia en menor tiempo cuando tienes una gripa fuerte. Y lo recomiendan a quienes padecen anemia para que recuperen fuerzas.
• Si tú comes jitomate tres veces por semana, éste te ayuda a prevenir las cataratas.
• A los fumadores se les aconseja que al menos coman un jitomate rebanado con poca sal y limón.
Pero ojo, amigos y amigas: el jitomate natural nunca será sustituido por los jugos procesados, porque en lugar de cuidar nuestra salud o prevenir enfermedades, podemos contraer otras por la cantidad de conservadores que contienen.
Jitomates rellenos de ensalada de atún
Ingredientes
4 jitomates bola grandes, lavados y cortados por mitad. Se les saca el relleno.
2 latas de atún en agua
3 cucharadas de mayonesa
2 cucharadas de crema
1 cucharada de mostaza
1 zanahoria cocida y picada en cuadritos
1 papa cocida y picada
chícharos al gusto
ejotes cocidos y picados.
Revuelve el atún con los aderezos y la verdura. Una vez bien mezclados, colócalos en los jitomates y adórnalos con una ramita de perejil. Y listo, a gozar de lo bueno.
Jugo de jitomate
El mejor método para hacer jugo de jitomate –no es tan simple como molerlo en la licuadora–, es el que menciono a continuación:
1. 3/4 partes de agua en una cacerola no muy grande y la dejas al fuego.
2. Al hervir el agua introduces tres jitomates por sólo 20 segundos.
3. Sacas los jitomates con cuidado y los pones a remojar en un bote con agua fría.
4. En cuanto sientas que ya no están calientes, los sacas y les quitas la piel.
5. Luego los cortas, retirando tallo y semillas; se recomienda hacer un corte transversal y con una cuchara retirar las semillas, con todo y mucílago (la gelatina pegada a las semillas).
6. Ahora lo licuas en máxima potencia, agregando un poco de sal.
7. Viertes el jugo en un vaso; si gustas añade unas gotas de limón.
Se recomienda tomarlo por la mañana entre el desayuno.
Si eres de las personas que no están acostumbradas a tomarlo de esta manera y no te gusta sentir sensación de masa en la boca, lo puedes colar antes de vaciarlo al vaso.
Para el cabello
Y para mantener un cabello vigoroso, negro, sedoso y brillante, no hay nada mejor que preparar una mezcla de sábila, romero y jitomate.
1. A una penca de sábila se le hace un corte y se deja escurrir la baba en un plato o recipiente un poco hondo.
2. Se ponen a hervir dos ramas de romero, como si fuera una infusión.
3. Se licua un jitomate crudo en media taza de agua y se cuela.
4. Poner la infusión en un bote, junto con el jugo de jitomate y la baba de la sábila.
5. Aplicar la mezcla en el cabello y dejarla así por media hora.
6. Enjuagar y listo. Tu cabello quedará revitalizado y poco a poco engrosará y tendrá más brillo.
Record
Se tiene el récord del jitomate más grande del mundo, cultivado en la granja de Gordon Graham, Edmond, Oklahoma, en 1986, el cual pesó 3.51 kg.
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