Hoy es
Actualizado el 22-05-2008 a las 13:00 hrs.
Formación
Todos los cursos
Cursos del Cuidado Integral
Cursos de Humanización
Cursos del Sector Pastoral
Centro de Humanización
y Pastoral de la Salud
Centro San Camilo
Actividades de Solidaridad
Religiosos Camilos
Vida de San Camilo
Una vida para los enfermos
Camilos en Guadalajara
Pastoral Vocacional
Presentación
Experiencias
Formación
Invitación
Oraciones
Constitución de la Orden
Familia Camiliana Laica
Qué hacemos
Estatutos
:: Inicio ›› Revista Vida y Salud ›› Revista Vida y Salud

Editorial
Años acumulados...

En las páginas de esta revista se ha abordado varias veces el tema de la vejez. Podrá parecerle a alguien un discurso trillado. Sin embargo, nos parece que, lamentablemente, la sociedad en general todavía no ha caído en la cuenta que la problemática de las personas mayores es destacada, tal vez la más urgente, y exige respuestas de tipo cultural, económico y legislativo.

A pesar de las muchas voces de información y formación, son muy difundidos algunos estereotipos respecto a las personas mayores: son todos «enfermos», pierden la memoria y no son capaces de aprender; son tercos en sus convicciones (¡especialmente cuando no estamos de acuerdo con ellos!), no pueden amar, etcétera. Estos estereotipos se convierten, a menudo, en prejuicios que obstaculizan una relación adecuada y una valoración de su aporte.

Por otro lado, se puede enfrentar el discurso con tonos moralistas, es decir, condenatorios de toda nuestra sociedad, añorando «los buenos tiempos idos» (no siempre muy «buenos», en realidad) y culpando a la sociedad, en particular, a los jóvenes y los hijos.

«No llores, no te rías, trata de entender», decía un filósofo de hace algunos siglos: una sabiduría que es bueno retomar para entender los fenómenos complejos, ver y favorecer los cambios positivos, poner en estado de alerta frente a los riesgos y peligros.

No se trata de «idealizar» la vejez o las personas que cruzan por esta etapa de la vida: también ellos tienen sus defectos y limitaciones. No estamos en un tribunal, llamados a dar juicios, sino que nuestra misión es detectar las formas de sufrimiento, de las más llamativas a las más sutiles, e intentar darles una respuesta. Sí, volvemos al concepto de una cultura del cuidado de todos los seres humanos (y también de todas las formas vivientes y del medio ambiente), con una actitud de respeto frente a las decisiones individuales.

Algunas coordenadas pueden ayudarnos en esta tarea:

- Ante todo, prepararnos para la vejez: no se trata de algo imprevisible o debido a un destino adverso; es una etapa normal. Debemos, pues, prepararnos mental y culturalmente, psicológica y espiritualmente, física y económicamente.

- Aceptar con realismo la vida y sus altibajos, las pérdidas y las dificultades.

- Tener una sensibilidad humana que comprometa a formas de cuidado para quienes las necesiten.

- Desarrollar una ética de la responsabilidad de todos y también de la gratuidad, que se expresa en el servicio cariñoso y desinteresado.

- Valorar la espiritualidad como fuente de «sentido» y de valores.

¡No te preguntes sobre lo que hacen por ti la sociedad y los demás, sino sobre lo que tú haces para los demás!

 

® Camilos.org.mx - Centro San Camilo para la Humanización y la Pastoral de la Salud | Recomendar esta página a un amigo